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Yo
Fucking Nice
...varios desvaríos de una freak en internet
RPF: I got no shame at all 
1st-Jul-2008 08:45 pm
wicked: Oli/Kerry
RPF de el cast principal de Wicked en Londres aka Kerry Ellis y Oliver Tompsett 

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La culpa fue de samauriy de dasku(y bueno, de Kerry de oli)

Hay cosas que nunca nadie te dice.
 
Los profesores de teatro te hablan del terror de las audiciones, los compañeros comentan entre ensayos lo que debe ser la presión de tener un público exigente pendiente de cada posible tropiezo, los futuros colegas te cuentan las penurias de las épocas del desempleo.
 
Nadie te habla de tener que llegar al teatro todos los días dos horas antes de la representación para calentar con el resto de la compañía y luego deambular por los pasillos de las bambalinas a la espera de que te confirmen que ha llegado el actor principal y no tiene ningún tipo de percance en la voz.
 
La agotadora, aburrida y necesaria vida del suplente de teatro.
 
Oliver se sienta en una de las sillas de la gran sala de maquillaje que hace las veces de vestuario y tocador de los bailarines de la compañía intentando no ponerse en el camino de nadie y no morir de un aburrimiento supino mientras espera a que el tío que hace su papel se rompa una pierna en el primer acto. O no.
 
-¡Oli! - Desde la puerta más cercana aparece asomada por el quicio la cara sonriente y larga melena rubia de la suplente de Elphaba – ven, corre, he encontrado un sitio fantástico.
 
Le hace muecas impacientes mientras él se levanta y esquiva a un par de bailarines ajetreados que se van quitando sus verdes pelucas de camino al siguiente cambio de vestuario. Cuando llega a la altura de Kerry ella le agarra del bolsillo de la sudadera y tira de él para que le siga a paso ligero por los esquivos pasillos y recovecos del sótano del teatro.
 
Tras unas escaleras, cuatro pasillos y Dios sabe cuántas puertas cruzadas llegan. Ella se para delante de la puerta y sonríe encogiendo los hombros como si estuviese a punto de meter la mano en el tarro de las galletas.
 
-Taraaaaaaá- dice abriendo la puerta y urgiéndole a entrar.
 
La habitación de aproximadamente diez metros cuadrados tiene humedad en las paredes y bombillas de luz amarillenta. Está llena de perchas con vestidos de representaciones antiguas y retales de los arreglos necesarios para los disfraces de la representación cada vez que es necesaria alguna modificación y Kerry da saltitos mientras extiende sus brazos señalando a las posibilidades infinitas que les rodean.
 
-¡Wow! ¡Es como la planta de disfraces de Hamleys!
 
-¿A que es genial?
 
“Genial” no llega siguiera a describirlo ¡¡es el fin del aburrimiento!!
 
-¿Cómo has encontrado este sitio? – pregunta casualmente mientras se acerca a la pared más cercana donde cuelga el interfono que comunica con el sonido del escenario para encenderlo mientras Kerry se prueba un sombrero de copa y una chaqueta de traje de caballero de los años 20 que le llega casi hasta las rodillas
 
-Ah, me lo contó Katie – dice mientras él se pone una boa de plumas naranjas alrededor del cuello – es donde se lo monta con Martin
 
¿Eh?
 
-¿Eh?
 
En escena, Idina canta que su futuro es ilimitado y la estancia se llena con las notas de la orquesta y con su voz. Oliver está convencido de que se ha perdido algún capítulo importante
 
-Ya sabes. Katie… Martin…
 
¿Eh?
 
-¿Eh?
 
Esas es otra de las cosas que nunca nadie te dice. Los líos de bambalinas. Los frecuentes, no tan secretos y confusos líos entre bambalinas.
 
-Ay, Oli, Oli, Oli - dice Kerry en tono condescendiente – no me digas que no lo sabías
 
- Lo que no sabía es que todo el mundo lo sabía – se acerca a ella y la coge de la mano haciéndola girar antes de poner su otra mano en donde calcula que podría estar su cintura debajo de toda esa chaqueta al son de “The Wizard and I”
 
Kerry se ríe echando la cabeza hacia atrás y llenando la habitación de risas por encima de la música mientras bailan una especie de vals – Todo el mundo lo sabe, pero no se habla de ello fuera del teatro.
 
Oliver aprovecha las últimas notas de la canción para lanzas a su compañera hacia atrás ofreciendo su brazo izquierdo para que arquee su espalda al son del último acorde dejando caer el sombrero de copa al suelo. Sonríe, agudiza la mirada y aprovecha su proximidad cuando ella se incorpora para susurrar “Lo que pasa entre bambalinas se queda entre bambalinas” con su mejor imitación de “El Padrino” tratando de no comerse las plumas naranjas de la boa que cuelga alrededor de su cuello.
 
Hay muchas, muchas cosas que nadie te dice…
 
***********************************************
 
Oliver tiene puesto un abrigo verde de mujer sin abrochar, con vuelo desde la cintura y puntillas al final de las mangas que le impide prácticamente moverse a no ser que quiera reventarlo por tres o cuatro sitios mientras hace el playback de Idina cantando “as long as you are mine”, ella hace lo propio cuando la voz de Adam comienza a sonar por el altavoz de la húmeda sala de antiguos vestuarios ataviada con la casaca de Fiyero de Oliver y un bigote enroscado pintado con lápiz de ojos.
 
Es veintisiete de Diciembre y en menos de una semana será ella la que suene a través del hilo musical del teatro. Está aterrada, emocionada y otros cuantos adjetivos terminados en –ada que no logra identificar.
 
-Is the first time I feel… wicked- dice Oli con voz aguda mientras pestañea todo lo rápido que es capaz y mira al cielo en su mejor interpretación de damisela en apuros antes de cerrar los ojos y poner morritos.
 
Lo intenta, de verdad que lo intenta. O es posible que no tanto, el caso es que no puede evitarlo y suelta una carcajada antes de poner las manos a amos lados de la mandíbula de Oliver y juntar sus labios con los de él como manda el guión sin parar del todo de reírse.
 
-Voy a echar de menos esto – dice sentándose de cuclillas en el suelo cerca de las tres pizzas que ha traído Oli para celebrar su “ascenso”
 
-Oh sí, claro, pobrecita. Va a tener que firmar autógrafos y su propio y enorme camerino mientras yo tengo la suerte de seguir aquí imitándote mientras cantas en el escenario con unos pantalones a modo de peluca.
 
Abre la primera caja de pizza de peperonni aún humeante y apoya la espalda contra la pared dando un mordisco retirándose el pelo de la cara.
 
-¿De verdad crees que tendré que firmar autógrafos?
 
Oliver sonríe con hoyuelos y todo y baja la cabeza en un gesto descreído poco menos que totalmente encantados y se acerca para coger su trozo de pizza y sentarse con la espalda contra la pared a su lado.
 
-No tantos como yo si fuese del cast principal, claro pero sí, creo que tendrás que firmar autógrafos – Se vuelve para mirarla a los ojos con sonrisa, hoyuelos y una mirada cristalina que dice que está hablando en serio- tendrás que firmar montones de autógrafos
 
Suspira y le abraza con trozo de pizza y todo porque no sabe hacer otra cosa.
 
- En realidad solo te hago la pelota para que me dejes el sofá de tu camerino
 
Se separa de él para darle un puñetazo juguetón en el hombro sabiendo que no lo dice en serio y durante tres o cuatro trozos de pizza simplemente permanecen allí, el uno junto al otro escuchando sus papeles en las voces de otros en una mohosa habitación del sótano del teatro.
 
-Podría comer solo a base de pizza y plátanos- comenta antes de abrir la segunda caja y empezar a dar cuenta de la pizza barbacoa - ¡podría comerme mi peso en mozzarella fundida!
 
-Cualquiera diría que vas en camino de conseguirlo – se inclina sobre ella para coger un trozo de pizza y vuelve a sentarse en su lugar hombro contra hombro, o más bien hombro contra algún punto del brazo por encima del codo- te empacharás y tendré que salir yo a hacer de Elphaba en tu lugar.
 
-Soy inmune a tus comentarios ¡tengo pizza!
 
-Quitarán tu foto del programa y pondrán la mía
 
-¡Pizza!
 
Oliver entorna los ojos y la observa terminarse otro trozo de pizza con total parsimonia.
 
-Ahora tendrás que dejarme el sofá de tu camerino o le contaré al mundo que eres una adicta ¡¡La vida secreta de Kerry Ellis como… Kezza, la obsesa de la pizza!!
 
Le coge de las solapas del abrigo poniéndose de rodillas frente a él hasta que sus narices casi se tocan – lo que sucede entre bambalinas se queda entre bambalinas –dice con su voz más grave
 
Oli se ríe con una risa de baja intensidad que hace temblar los cimientos del edificio – lo que tú digas – susurra – Kezza
 
************************************************
 
Kerry camina por los pasillos como una exhalación que va dejando una estela de larga cabellera rubia tras de sí. Camina sin cruzar la mirada con nadie, con los puños apretados y moviendo las piernas a velocidades dignas del campeón olímpico de marcha.
 
En otras circunstancias Oliver estaría disfrutando del espectáculo y probablemente contribuyendo activamente a la frustración de su compañera, en su lugar, va siguiendo sus pasos, una zancada suya por cada dos y media de ella, la mirada fija en el final del pasillo y la mandíbula apretada.
 
Madrugón un domingo por la mañana después de un sábado ¡¡sábado!! Con sus dos representaciones y su todo el día en el teatro, hora y media de calentamiento, media hora más de calentamiento vocal y dos horas y media de ensayos después Kerry alcanza la puerta de su vestuario, pone con más fuerza de la necesaria el cartel avisando de que la bruja está ocupada mientras él entra en el camerino y cierra la puerta tras de sí con demasiada fuerza.
 
-¡Ahhhhhhhhhhhh!-grita Kerry acompañado de un gesto de absoluta frustración con las manos agarrando el aire
 
-¡Lo sé!
 
-¡¡Aaaaaaaaaaaaaaahhhhhhhhhhhhhh!!
 
Kerry sigue gritando a intervalos un rato más mientras él hace surcos en el suelo del camerino de un lado para otro, de un lado para otro, intentando decidir si pegar un puñetazo al cristal o a cualquier otra superficie dura es tan buena idea como parece.
 
-Todo esto es culpa tuya, Kezza
 
Kerry se da la vuelta muy despacio para mirarle, como si estuviese pensando en el modo más adecuado de deshacerse de su cadáver después de matarle con ensañamiento
 
-¿Perdona?
 
-Si siguieses siendo suplente yo no tendría que ensayar con esa chica… Shona
 
Se acerca a él con actitud amenazante hasta estar a escasos centímetros de él señalándole con el dedo y mirándole desde abajo sin perder una pizca de furia a pesar de que la diferencia de altura en esa posición resulta ligeramente irrisoria
 
-La culpa es tuya. Si fueses cast principal no tendría que ensayar con esa escultura de escayola llamada Adam ¡Al menos Shona es entusiasta!
 
-Ja – pone las manos en las caderas y cambia el peso del cuerpo sobre la pierna derecha - ¿entusiasta? ¡Parece que sufre ataques epilépticos! – Se peina el pelo con una mano antes de regresarla a la cadera- al final de “As Long as You are Mine” no estoy seguro de si me va a besar o va a intentar arrancarme la cabeza.
 
-¡Al menos sabes que está ahí! Te juro que he estado tentada de darle con el palo de la escoba un par de veces para comprobar si seguía vivo – ella también pone las manos sobre sus caderas y de no ser todo tan frustrante sería realmente cómico- ¿“As Long as You are Mine” dices? ¡Mi primo gay me besa en la mejilla con más pasión de la que pone ese tío cantando esa escena!
 
Parece más furiosa de lo que Oliver la ha visto nunca. Las mejillas encendidas, los ojos brillantes y la respiración agitada a menos de 20 cm de distancia.
 
-Pues aún nos quedan otras cuatro horas de ensayos – y solo pensar en ello le hace plantearse darse la vuelta, andar los dos pequeños pasos que le separan del espejo principal y, olvídate de los puños, darse de cabezazos hasta caer inconsciente.
 
-Y casi seis meses de representaciones – se pina la melena con la mano, cierra los ojos, se muerde el labio inferior y cuando vuelve a abrirlos le mira directamente durante dos segundos enteros. Dos largos segundos con los dedos engarzados entre los mechones dorados y el labio inferior latiendo bajo la presión de los dientes – creo que necesito un plátano.
 
Ya está, claramente tiene que golpearse contra el espejo solo que cuando su cerebro da la orden de girar y estamparse de lleno contra el cristal lo que su cuerpo en realidad hace es alargar los brazos, coger a su compañera de la cintura, girar sobre si mismo y dar el paso que los separa de la superficie vertical más cercana dejándola caer sobre la repisa del tocador y contra el espejo.
 
No lo piensa, de eso está completamente seguro. Debe de tener el cerebro desconectado o algo, es posible que alguna parte fundamental siga funcionando, la que le hace seguir respirando –agitadamente- y le hace hundir los dedos de ambas manos en el pelo de Kerry a la par que se abalanza sobre su boca y la besa sin ningún tipo de preámbulos, con la boca abierta, mordiendo, lamiendo, succionando todo lo que puede abarcar. La misma y diminuta parte de su cerebro que le dice “mucho mejor que un puñetazo” y le avisa de que algo cálido y firme –probablemente las piernas de la chica a la que tienes empotrada contra el cristal, idiota- le rodean las caderas.
 
Kerry hunde sus propias manos en su pelo y el sigue envistiéndola con la lengua y ella sigue enroscando la suya por toda su boca así que desliza sus dedos entre los mechones de tacto sedoso hasta llegar a la cintura y comenzar a quitarle la camiseta porque, francamente, no existe otra posibilidad en el mundo.
 
Mete las manos por debajo del top blanco de licra y las desliza por encima de su estómago, de sus costillas, de sus pecho sin demasiada ceremoniosidad y ningún disimulo y es posible que su cerebro halla vuelto a conectarse porque empieza a registrar cosas, como que Kerry gime en su boca cuando sus pulgares friccionan contra sus sujetados o que cuando se separan para deshacerse totalmente de la camiseta los dos respiran como si hubiesen corrido cuatro triatlones seguidos.
 
Antes de que el top llegue a tocar el suelo se abalanza de nuevo sobre ella y el golpe seco de su cabeza rubia chocando contra el espejo se mezcla con una especie de gemido compartido. Benditos pantalones de chándal y bendito el momento en el que había decido ponérselos aquella mañana para ir a ensayar.
 
Tres fuertes golpes secos y Oliver tarda al menos diez segundos en darse cuenta de que es alguien llamando a la puerta
 
-¡Kerry al escenario! ¡AHORA!
 
Genial, jodidamente genial.
 
Dejan de besarse intentando recuperar el aliento y el riego sanguíneo normal. Kerry deja caer sus brazos para agarrarse al borde de la repisa y el los sube para apoyarse con las palmas abiertas contra el espejo mientras sus bocas siguen robándose la respiración a dos centímetros de distancia la una de la otra.
 
-Tú les vistes de Glinda y yo les tiro desde la burbuja – dice con la voz aún entre cortada.
 
Después de todo, lo que pasa entre bambalinas, se queda entre bambalinas


 
Comments 
4th-Jul-2008 08:25 am (UTC)
Me ENCANTA compartir culpabilidad con Kerry, Oli y la novia de Oli Dasku.

Muchas gracias por mirar entre bambalinas. YOU > EVERYTHING ELSE.

*alskjdalkdjsalkdjlakjdlsakjdlakjdsa*
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