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Yo
Fucking Nice
...varios desvaríos de una freak en internet
y seguimos 
25th-Oct-2005 08:54 pm
Yo

CJ Cregg cruzó la sala de prensa vacía de camino hacia su despacho con los últimos teletipos en la mano.

 

 Apenas llevaba cuatro horas trabajando pero el día no se presentaba como nada complicado o fuera de lo normal y sin embargo se encontraba mentalmente agotada, emocionalmente confusa y de un humor de perros y la culpa de dos de tres era de la maldita cena de gala de por la noche de la que, siendo la secretaria de prensa, no veía modo humano de librarse.

 

Dejó una carpeta en una de las bandejas que su secretaria tenía encima de la mesa y abrió la puerta de su despacho

 

-Carol, Danny está en mi despacho –con la mano aún en el pomo de la puerta se volvió para mirar fulminantemente a su secretaria- Otra vez

 

-Lo sé

 

“Patético” adquiría una nueva dimensión cada vez que Carol intntaba emparejarla con Danny ¿Es que nadie entendía el concepto de “conflicto de intereses?

 

-Dime Carol ¿Acaso pone Concannon en la puerta de mi despacho?

Danny se levantó del sofá en el que estaba sentado sin perder ocasión de intervenir

 

-Eso se podría arreglar

 

No, al parecer nadie entendía lo de “conflicto de intereses”

 

-Callate Danny

 

Resistiéndose a dejar ir el pomo de la puerta se volvió a dirigir hacia su secretaria intentando hacerla entrar en razón

 

-Por qué le dejas entrar siempre que quiere

 

-Es mono

 

Vale, aquello no se lo podía discutir así que se limitó a suspirar profundamente, negar levemente con la cabeza y rendirse.

 

-Soy mono

 

Sí que lo era aunque una voz chillona dentro de su cabeza no hacía más que repetir en bucle “¡¡Conflicto.De.Intereses Cj!!

 

Cerró por dentro la puerta de su despacho y decidió que estaba demasiado cansada para rodear el escritorio y sentarse en a silla así que se apoyó en la mesa y cruzó las manos sobre su regazo

 

-La sobornas ¿verdad?

 

-Solo con mi atractivo encanto personal que tanto te gusta

 

Sonrió a pesar de si misma aunque bajó la cabeza para intentar esconderlo

 

-Qué quieres Danny

 

-He venido a ver a mi pez

 

Se acercó hacia ella con pasos cauteloso y mirada de chiquillo travieso

 

-Es mi pez

 

-Un juez me daría la custoria compartida

 

Se le hizo un nudo en el estómago que parecía apretarse cada vez que Danny avanzaba apenas un centímetro en su dirección

 

- Un juez te enviaría al psiquiátrico

 

-Correré el riesgo

 

Se lo dijo practicamente al oído y CJ sintió el impulso de levantarse y poner una distancia decente entre ellos

 

-¿Solo has venido a decirme eso?

 

-Y a embelesarte con mi atractivo encanto personal

 

Cruzó los brazos y sonrió una vez más, esta vez sin tratar de esconderlo

 

-No tienes abuela

 

-Esta noche es la cena de gala con el gabinete del Primer Ministro británico ¿Quiénes serán los castigados?

 

Genial, justo lo que necesitaba, volver a pensar en la maldita cena

 

-Es una cena de gala, no es un castigo

 

-El Presidente lo considera un castigo

 

¡Todos lo consideraban un castigo!

 

-El Presidente no lo considera un castigo…

 

La voz del Presidente poniendo el grito en el cielo desde algún pasillo cercano resonó en cada rincón de la habitación

 

 … dolorosa, lenta y agónica tortura inhumana, eso es lo que es esa cena…

 

Estaba claro que aquel no era su día

 

-... es una absoluta tortura

 

Estaba taaaan cansada que la tentación de dejar de hacerse la dura, acurrucarse en su sofá  y dejar que Danny la acariciase el pelo empezaba a ser amenazadora.

 

-¿Qué vas a llevar puesto?

 

-Un vestido y ahora largo

 

Caminó por el despacho señalando la salida y con intención de abrirle la puerta pero se quedó con la mano en el pomo sin llegar a girarlo

 

-Cómo es que nunca vas desnuda por la Casa Blanca cuando yo estoy cerca

 

-¡Maldito Josh!- ese chivato… le iba a patear el culo- ¡No iba desnuda!

 

-Pero tampoco ibas vestida

 

¿Es que no podía ganar ni una maldita vez?

 

Giró finalmente el pomo y abrió la puerta

 

-Adiós Danny

 

-Quiero que sepas que he repartido cámaras de fotos desechables entre los empleados de la Casa Blanca por si una ocasión similar se volviese a repetir

 

-¡Adios Danny!

 

Enchido de algo que se parecía sospechosamente a la satisfacción Danny emprendió la salida pero antes se volvió una última vez.

 

-Te veré luego, y llevaré cámaras, por si acaso.

 

********************************************************************

 

Las puertas del despacho oval estaban cerradas a cal y canto, no cerradas físicamente pero a ningún ser humano con algo más de media neurona se le ocurriría entrar cuando la Primra Dama y el Presidente estaban dentro y en la agenda de la Señora Lamdingham el pequño lapsus entre reuniones esta reservado con una sola palabra escrita en rojo y subrayada tres veces; “barbacoa”

 

-Jed…

 

-¡No!

 

-¡Jed!

 

Lo raro no era que el Presidente hiciese un pequeño y apretado hueco en su horario para ver a su mujer pero sí que lo era el hecho de que se viesen en el Despacho Oval en lugar de la Residencia.

 

-No Abye, no me voy a poner la horrible pajarita que me regaló esa horrible mujer

 

Y lo realmente extraño era que empleasen aquel preciado tiempo para discutir sobre pajaritas

 

-Tienes que hacerlo

 

Jed Bartlet entornó los ojos con falsa agresividad, haciendo aspavientos con las manos y elevando el tono de voz a medida que sus frases se alargaban e iban cogiendo fuerza

 

-¿Sabes lo que tengo que hacer? Tengo que ir ahora mismo a leerme la enciclopedia británica de la A a la Z porque esa pajarita es aún más espantosa de lo que mi vocabulario me permite describir y después llamaré al Papa para que me diga qué hacer con ella porque algo que me deja sin palabras tiene que ser un instrumento del Diablo

 

-Creí que yo te dejaba sin palabras

 

-Justo lo que yo decía

 

Su mujer hizo un gesto familiar acompañado de un suspiro que traducido al idioma de los simples mortales quería decir que se estaba empezando a cansar de la discursión. Bien, eso le daba alguna oportunidad.

 

-Jed, es una cena de gala en honor a las buenas relaciones entre Gran Bretaña y los Estados Unidos, tienes que llevar la pajarita que te regaló la mujer del Primer Ministro

 

-¡Atenta contra la vigésima enmienda! El derecho fundamental de todos los norteamericanos al buen gusto.

 

Toda una vida casados y era incapaz de recordar alguna discursión que hubiese ganado. Como diría Josh, por pura estadística alguna vez le tocaría ganar

 

-No existe una vigésima enmienda

 

-Todavía, pienso crearla de inmediato y el Congreso me apoyará ¿sabes por qué? Porque esa pajarita es lo suficientemente terrorífica como para que el Congreso y la Casa Blanca se pongan de acuerdo

 

-Te pondrás la pajarita

 

Al parecer su mujer estaba dispuesta a romper todas las sagradas leyes de la estadística

-¡No me pondré la pajarita! De hecho ¡no me pondré ninguna pajarita porque no iré a la dichosa cena y da igual como te pongas, soy el hombre más poderoso del mundo y esas cosas, seguro que alguien más requiere mi presencia en algún otro lado.

 

-No tienes ninguna otra reunión, compromiso, inauguración ni excusa

 

Nunca había perdido unas elecciones en su toda su vida, en gran parte, debido a su cualidades como orador y debatiente y sin embargo estaba seguro que si Abey hubiese estado en el podio contrario en cualquiera de los miles de debates televisados de su carrera, nunca hubiese llegado a estar discutiendo sobre pajaritas en la Casa Blanca.

 

Hizo una pausa bajando la cabeza y levantando la mirada. En frente de él su mujer con los brazos cruzados y una sonrisa de Gioconda intentaba no regodearse en su victoria. Vale, iría a la maldita cena y se pondría la maldita pajarita pero antes plantaría cara, despotricaría un poco más y sacaría de quicio a Abey aunque solo fuese porque furiosa relucía con un magnetismo al que era totalmente adicto; de hecho tenía la “solución” ideal

 

-¡Iniciaré una guerra! Si Truman lo hizo con Vietman para intentar ocultar el Watergate yo puedo hacerlo para evitar ponerme esa pajarita.

 

-Truman era Republicano y tú un demócrata pacifista

 

-Ya no, desde ahora mismo soy republicano –¡Señora Lamdingham, busque algún país tercermundista con el que pueda iniciar una guerra y llevar un cargamento de ayuda humanitaria con el que combatirles!
Comments 
3rd-Nov-2005 07:02 am (UTC)
"-Por qué le dejas entrar siempre que quiere

-Es mono"

Like... cutest line EVER. Tu CJ que solo quiere acurrucarse y está A PUNTO de perder esa fachada inquebrantable me deja aaaawwww. Estos personajes hacen buena comedia pero tienen un corazón maravilloso. No son parodias. (((cuits)))

Mi jed favorito es el Jed "soy el hombre más poderoso del mundo pero tengo que hacer algo que detesto". Así que ESTE Jed me tiene brincando y botando. Jeez, *bursts with love*

"después llamaré al Papa para que me diga qué hacer con ella porque algo que me deja sin palabras tiene que ser un instrumento del Diablo

-Creí que yo te dejaba sin palabras
-Justo lo que yo decía"

BWAJAJAJAJAJA!!!!!!!!!!!

That

was

brilliant.

Por si no lo he dicho aún este fuego cruzado de personajes y diálogos brutales ME ENCANTA.







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